FIRMAS
La firma de ejemplares ha sido el corazón de las ferias del libro desde su nacimiento, siempre vinculadas a la convocatoria de otoño en Madrid y a San Jordi en Barcelona, donde la lectura era forma de vida, familiar y cotidiana, de muchas personas. En el resto del país mucho provincianismo y eso. Callar y mala hostia, decían en Castilla la Mancha, patria de don Quijote y de mi propia familia.
La firma de ejemplares consagra
al escritor. El autor sueña con ese momento y una larga cola esperando su
turno.
La firma tiene que ver con el
encuentro. Algo íntimo, vinculado al rostro y a la corporeidad. Un encuentro
real e imposible para la inteligencia artificial. El escritor busca en la firma
el encuentro, el rostro del otro.
En las redes no existe la firma, ni
el encuentro, ni el rostro. Callar y mala hostia, ya les digo.
Luis Miguel Ágreda, “Mi padre”, y
Santiago G. del Campo, “El vector sine qua non”, firmarán el próximo día 4 de
junio, en horario de mañana el primero, en la caseta de la librería El sueño de
pepa y en horario de tarde el segundo, en la librería Sandoval. Autores de la
casa, queridos y cercanos, que suscriben lo dicho a propósito de las firmas de
ejemplares en las nuevas y pretenciosas ferias del libro.
Julio Martínez, ed