Diario de un editor

30 abril 2012

adelante

Vamos por partes. El viernes tuve una delicada y agradble presentación de un libro de la casa . " Memorias Indecentes". El autor , un hombre de 92 años, acababa de dejar una manda testamentaria a sus sobrinos, gente elgante de trato y espiritu, rogándoles la publicación del manuscrito a su muerte. Se trata de algunos recuerdos ordenados y pulcros de su vida homosexual en los destinos que como ingeniero de canales y puertos le había deparado la vida laboral. Años cuarenta. Y no digo más, que solía argumentar Don Quijote.
Habló su sobrino de la manera brillante y exigente con la que se desenvuelven los buenos docentes y nos dejó un regusto amargo por el tiempo, y dulce por el recuerdo. Dijo cosas hermosas de su familia y duras contra el dictador. Estuvo realmente brillante y nada pretencioso. El encuentro se prolongó después por espacio de un par de horas. Creo yo que ni en los mejores sueños pensó el autor en un grupo de gente tan entregada a recordar su memoria tomando una copa de vino.
El caso es que al final de su intervención Insausti, sobrino, dijo algo que me persiguió un buen rato:
Corremos el peligro de que aquellos tiempos vuelvan, dijo.
Yo no lo creo, pero la afirmación me causó enfecto y el problema es que no lograba saber porqué. Vino en mi auxilio Manuel Espina , el psiquitra prologó el libro de animales, diciéndome que saliéramos un rato para echar un pito:
Lo peligroso ahora no es volver sino seguir hacia adelante.
Era eso. La cuestión está en volver hacia atrás y ver dónde nos equivocamos. Parar y no seguir por los caminos del dinero, los mercados, el producto financiero, el mundo sin esfuerzo, las fábricas sin hombres, el mundo sin destino. Hay que volver hacia atrás y retomar el hilo de nuestro propio lenguaje que hemos perdido no hace mucho. Después del dictador, desde luego , pero no hace tanto.
Volver hasta encontrarnos ... Tony Judt. "Algo va mal ", " Postguerra ".  Alguno de ustedes habrán leído esos libros. Sino lo han hecho, dejen todo, asalten una librería si es preciso y dejénse llevar por una de las hipótesis mas sugestivas para salir de este desatino.
Mañana, uno de mayo. En un tiempo se salía alcampo a merendar tortilla, pimentos verdes y filetes ampanados. ¿ Les suena a algo ?

24 abril 2012

Stoner

Stoner es una novela estupenda que acabo de leer. Es el mejor libro que he leído este año y seguramente en mucho tiempo. Un texto limpio, lineal, sin pretensiones que cuenta la ofensas de la vida de un profesor universitario. El lento caer de los agravios en la espalda de un hombre digno que se mantiene sin hacer ruido. Esa figura de los justos judios, hombres que cargan con las penalidades dejando la vía libre a los otros. Resulta conmovedor, de una fureza especial y auténtica este Stoner que enseguida se incorpora como uno de la familia. Hay en Stoner verdad. El gran condimento de la existencia.
Stoner tiene también una historia como propio libro. Publicada en 1970 llega hasta nosotros ahora, en un esfuerzo de boca a boca ( a mi me lo recomendó mi gran proveedora Amparo Colvee ) que se asemeja a otros relatos de especial dificultad ( "El último encuentro" de Sandor Marai, "Soldados de Salamina" de Javier Cercas o "Vida y Destino" de Vasili Grosman, se me ocurrena bote pronto ) que sin saber ni como ni porqué revientan las listas de más vendidos hablándonos de una cantidad importante de gente silenciosa , sensible y presente que es imposible que trague con las ruedas de molino que nos ofrecen cada día. Esta gente va a levantarse algún día. Parece imposible que no suceda de esa manera. ¿ Se imaginan una revolución de lectores inteligentes ?. Pues en esas estamos. Es una intuición, desde luego.

14 abril 2012

hospitales

Paso un noche de hospital por razones de un menisco histórico que siempre me traía noticias del fútbol, otro de los mundos que están en este.
Guardo cama junto a un hombre mayor al que atiende su hija. No duerme ni un minuto, Esta demenciándose por momentos. Estremece ser testigo de la dedicación de su hija, de la austeridad y el cariño de sus movimientos, de la voluntad de cuidar de su padre. Del amor filial. Con el alba me voy a los pasillos para que se queden un rato solos y ver si el hombre descansa un poco y logra retomar el hilo de lo suyo.
Cuando vuelvo la habitación ha vuelto a iluminarse. Está transfiguarada. Ha llegado la madre, su mujer, una señora mayor, muy mayor y muy guapa. Tiene la belleza de las cosas auténticas. Está casi de rodillas dádole un masaje en los tobillos mientras le habla muy bajito, le susurra palabras que él conoce, imagino, con las que le describe el mundo. El asiente y entra en un sosiego que le conduce al sueño.
Las enfermeras ( o lo que sean , uno ha perdido ya la cuenta de la F. P ) le hablan en un tono y volumen ofensivo, le llaman de tu, le contestan como si no le hubieran oido. Preparan una suerte de algarabia colegial con el cuento del cambio de turno. Parecen estar allí ofendidas de que estemos nosotros. Incapaces de cualquier solemnidad, asisten a la dureza de la escena como si estuieran ayudando a colorear un dibujo de sus hijos. Desconocen la dignidad, art 10 del texto constitucional, apertura del Titulo 1º , de los derechos y deberes fundamentales. Su especial protección en nuestro ordenamiento jurídico.
¿ Como podemos olvidar tan pronto ? ¿ Porqué emputecemos cualquier cosas que pasa por nuestras manos ? ¿ Porqué no tratan a ese hombre de usted, le dan una habitación en la que esté solo, le ofrcen un té a su hija y un suspiro, algo que le recuerde que estamos con ella en tan dificil trago ? Porqué no le tratan con dignidad,! hostia !.
Guardo el recuerdo de esa noche como oro en paño. Se que mas bien temprano me llegará el momento.

hospitales

02 abril 2012

Pilar

Vuelvo al blogg porqué había dado mi palabra. La palabra es el hecho constitutivo, la diferencia esencial con la animalidad. La palabra proviene del lugar oculto donde anidan las decisiones. De ahí que resulte tan esencial el silencio. Las palabras nacidas del silencio son las que iluminan. Las otras, el parloteo inítil, el coro de los grillos, ofenden siempre al lenguaje. En esas estamos.


Vuelvo a las palabras en abril que era un mes que a Plá le gustaba mucho. Mes frágil, de mañanas y días no usados, chaparrones, campos de amapolas, rocio. Mes de Sevilla y de toreros. Horas de luz para gente cabal. Lunas de abril que aprecen para ser vistas por los profesionales del instante, el revés del turismo, gentes icompatibles con los amateurs que comen actualidad y cagan opiniones. Abril de amigos de lo fugaz y del tronio. Mes para ir del brazo afrontando la finitud y el paso del tiempo con un requiebro.


Una amiga de muchos años, muy querida y muy suya, me dice qu tengo que volver al blogg porque cuando lo lee de vez en cuando es como si se contrara conmigo por la calle. Fuera del mundo , tantas veces baldio, de los literatos me lo dice como si tal cosa y no se da cuenta que acaba de dar en el corazón de los asuntos. Los toreros de abril no enseñan que de los revolcones se sale con coraje para irse al toro y luego con gracia para andarle por delante del morro. Nos eseñan que hay que ponerse otra vez allí donde pasa la historia. Que el hombre tiene que estar allí donde se le espera.


Esa es la vocación que debe permanecer intacta. El mandato ético por excelencia: ser otro para los otros.


Pues aquí estamos. En abril. Como Dios manda.