14 marzo 2026

UN HOMBRE LIMPIO

 

El libro de L. M. Ágreda “Mi padre” sigue su curso. Se vende, gusta y se comenta con emoción. Las dos almas del editor, presentes en este caso, con la armonía deseada.

Turno ahora para los apuntes autobiográficos de un caballero.  “La proporción ideal” (Memorias de un hombre de Ferraz) de Álvaro Abril, el vallisoletano que fuera jefe de gabinete de la vicepresidenta del gobierno, Teresa Ribera, durante la pandemia.

Entre nosotros la limpieza ha tenido que ver con la sangre; con la inquisición, con los judíos, moros y cristianos viejos. También con la nobleza, el celibato y los hidalgos. Con la valentía como uno de los distintivos de especial rango en estos colectivos.

La valentía, fuera de cualquier torpeza de análisis, como forma de oponerse a la crueldad, vicio máximo tanto público como privado. La valentía como cualidad moral de exigirse estar allí donde se nos espera.

El prologuista de este libro, el profesor de Derecho Constitucional y antiguo compañero del rugby en el equipo del autor, Víctor Vázquez, ahonda en estas referencias con la lucidez del trato amigo.

Las mías tienen que ver con algunos interrogantes que me persiguen desde hace años: ¿quiénes son estas gentes que nos abochornan sin compasión? ¿quiénes son sus padres, en qué equipos jugaron durante su juventud? ¿dónde conformaron la escala de valores que les adentró impunemente en el robo y la defraudación?

Este libro nos redime ante la evidencia de miles de servidores públicos que gastan a diario su salud y su vida en defender los intereses municipales, regionales y estatales sin pensar ni por un momento en el dinero. En este terreno, como en otros, ya se ha dicho, menos, es más. Ni más ni menos.


 PD: “La proporción ideal” se presentará el próximo 10 de abril a las 7:30 de la tarde en la Casa Revilla de Valladolid.