LOS LIBROS ÚNICOS
El editor italiano Roberto
Calasso habló en varias ocasiones de su pasión por los libros únicos que eran
los que de verdad quería tener en su catálogo. Yo también.
Los libros únicos gozan del
sonido justo, según expresión de Bazlen, otro editor de culto. “Acaso porque el
autor no pretendía ser escritor, sino intermediario de una obra que se había
servido de él al existir”, dejó dicho Calasso.
Los autores de los libros únicos
son gente muy particular, ligados a la literatura más como lectores que como
cualquier otra cosa. No son aficionados, enterados, tertulianos, académicos, ni
profesionales. Podría decirse que son una especie de diletantes, conscientes de
su posición. Guardan una historia que les persigue a lo largo de los años. Una
historia íntima con la que conviven y necesitan contar antes de que se apodere
completamente de ellos mismos. Son gente que o cuentan esa historia o
revientan, por citar al Lute ahora que no se lleva.
L.M. Ágreda ha escrito unas
páginas sobre su padre que le han dictado el cariño, el respeto y el
reconocimiento por quien fue antes que él. Un libro único y hermoso donde los
haya.
“Mi padre” de L. M. Ágreda se
presentará el 19 de febrero en la Casa Revilla de Valladolid a las 7:30 de la
tarde.