10 octubre 2026

ELLOS Y NOSOTROS

Anunciamos la presentación del próximo libro de la editorial, Ellos y nosotros, para el jueves día 22 de octubre a las siete y media de la tarde, en la Casa Revilla de Valladolid.

En esta ocasión, como en alguna otra, autor, editor y firmante de esta nota coinciden como un hecho especial, pero no tan extraño en el mundo de las letras.

Ellos y nosotros es una mirada particular sobre las relaciones de los hombres y los animales en el tiempo que nos ha tocado en suerte. A fin de cuentas, es una manifestación de una forma de mirar que se vincula remotamente con la mirada mística, dicho sea con el mayor respeto y humildad posible.

La historia de esta mirada, en mi caso, se fragua en las temporadas que pasé en el monasterio francés de Taizé, durante los veranos de los primeros 70. Allí conocí la importancia del silencio y la quietud en medio de la vida cotidiana y en la complejidad en las edades de los cambios personales y públicos. Lucha y contemplación era el eslogan de la comunidad para los jóvenes del mundo que pasaron por la colina.

Cuando dejé mi vida laboral en territorios del periodismo y volví a la pequeña ciudad, terminé mis estudios de derecho y comencé los de trabajo social. Fue entonces cuando la mirada aprendida en el monasterio tomó nuevas formas y se asentó definitivamente en mis tareas literarias, tanto como editor como en mi faceta de autor.

Una compañera de estudios, de recuerdo imborrable, me enseñó a mirar la naturaleza desde esa perspectiva en largos paseos por los pinares de Tudela de Duero. Mi profesor y maestro, Emilio García Estébanez, me ayudó a colocar la mirada sobre bases doctrinales y científicas, con muchas lecturas y orden.

De los paseos nació la trilogía Elogio de las estaciones que se configuraría y se publicaría años más tarde. De la relación con mi maestro, y su acompañamiento e iluminación en el estudio de la etología, nació este libro que también ha tardado años en tomar cuerpo.

Emilio, a quien he dedicado este libro, me enseñó que el silencio conduce a la observación y esta a la contemplación y al conocimiento profundo. Desde esta perspectiva, mi relación con los animales del entorno de la plaza, que veo mientras leo y escribo, ha dado lugar al libro que ahora presentamos.

Espero que sea de su agrado, como del mío ha sido escribirlo.


 Julio Martínez, ed